Mi
modo de enamorarme es se podría describir con una metáfora: Un vaso
(Que es mi conrazoncito) y el agua que se hecha dentro (El amor sentido). Cuando siento amor el recipiente se llena hasta cierto punto y ahí queda el agua, como que alguien deja el vaso muy lleno. Luego poco a poco se va evaporando y me olvido de que hubo agua y vuelvo a estar sediento de ternura. El
problema (O no tan problema, según como se mire) es que me estoy
acostumbrado a no sentir la carencia de agua, estando a gusto en sequía.
¿Y cuando rebosa de agua? Supongo que me puedo estresar, lo vasos deben de
estar equilibrados para uno pueda beber y disfrutar de ellos ¿No?
Además el vaso es de tres con cinco centilitros, así que cuidado.
Soy un bohemio abstracto que recorre la metafísica tanto y como puede,
no se como lo habréis entendido pero así va la cosa.